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Antilla Sputnik


 

Hablar de satélites hoy es común en conversaciones sobre telecomunicaciones, pero la palabra rusa que denomina estos aparatos que orbitan la Tierra, “sputnik”, carga el peso histórico de toda una era. Al aparecer en el contexto artístico, gravitamos hacia los dos movimientos pictóricos que se enfrentaron durante la Guerra Fría: el expresionismo abstracto y el realismo socialista. Como cubano radicado en Puerto Rico, Angel Borroto lidia con los remanentes de las ideologías caducas que continúan atormentándonos.

Una rápida búsqueda en internet revela que Sputnik 1 fue el primer satélite artificial lanzado al espacio por la Unión Soviética en 1957, iniciando la carrera espacial. Borroto, sin embargo, ficcionaliza este evento y torna la esfera metálica en un coco, invitándonos a no tomarnos muy en serio lo que veremos. No obstante, hay que recordar que el coco, por mucho que lo asociemos con las palmas del Caribe, es una especie originaria de Asia e introducida en las Antillas tras la colonización europea. Así, un chiste y dos palabras sirven de introducción a las relaciones entre los diversos movimientos artísticos con los que el artista ha estado trabajando. Aunque el punto de entrada es la década del 50, no es más que un gancho para colocarnos en la órbita de lo que nos une como antillanos, cuando divididos estamos, y la Federación Antillana que pudimosllegar a ser.

La figuración y la abstracción se enfrentan en cada una de estas obras. Igualmente, la anatomía con precisión académica se encuentra con la pincelada expresionista y el dibujo clásico se ve intervenido por el relieve del collage. Múltiples tiempos y espacios colisionan en escenas decididamente heterogéneas. Cuando parece que la pieza es completamente abstracta, hallamos una figura. Referencias visuales y literarias se combinan con retratos de familiares o autorretratos. Las figuras de Francisco de Goya le dan cuerpo al peso gigantesco de la demonización sistemática que se ha utilizado históricamente para acallar desde religiones afrodescaribeñas hasta movimientos políticos. Los mitos clásicos se reconfiguran a partir de referencias más recientes. Los retratos y autorretratos nos recuerdan que esta es una propuesta académica, esta ficción lidia con lo que nos afecta hoy, ahora, mientras el artista está tomándose una cerveza junto a nosotros.

La apropiación de múltiples referencias provenientes de distintos continentes responde a un marco teórico decolonial. En "Of Mimicry and Man” historiador poscolonial Homi K. Bhabha propuso que la imitación (“mimicry”) del colonizador crea un doble sentido que sirve para burlarse del poder. Tanto la apropiación como el humor de Borroto, sirven a este propósito, aunque no son sus únicas estrategias. Las espiritualidades no hegemónicas, el sincretismo visual,incluso el gran formato (ante la precariedad), son estrategias de confrontación que nos colocan frente a una actualidad fragmentada que pide a gritos que nos escuchemos, por cualquier medio posible. Fragmentación que no tiene que ver con que seamos islas, sino con la colonialidad que necesitamos resolver, comenzando por comprender lo ridículo que es continuar pensándonos desde la propaganda de los 50s.

Carlos Ortiz Burgos, septiembre de 2026